Y es que el ayer no será, mucho menos el que esperas; no sabes cuando detener aquello que tanto te atormenta, se supone que te hace reír...entonces porqué cuando no estás en su presencia rompes en llanto por no poder contemplar de la manera que quisieras, un poco más cerca.
Frente al sol, de propio con un maletín en la mano; con esperanzas moradas y escaleras que no sabes si subir o bajar; ahí es cuando mata la duda, cuando las impresiones son lo que no quieres que sea tu vida. Sabes que viene la pregunta eterna del ¿y si...? Todo debido a que no nació de ti hacer lo que nunca haces, hacer lo que la naturaleza humana dice que está bien; porque crees que escuchan todo lo que piensas, aún cuando no lo hacen con lo que dices.
¿Temes? Yo sí, todo el tiempo; porque me equivoco, porque no tolero lo que es sufrir, porque no soportaría fallar y caerme otra vez, porque no quiero sumar otra derrota a mis ilusiones, porque quiero terminar de vivir con intentos fallidos como historias para contar bajo un árbol en una tarde de otoño. Es que las hojas se secan, como los cansados sentimientos, se caen como las más intensas emociones, se desintegran como el más disimulado silencio.
Asumir. Pero si vives de negaciones, no te puedo exigir que interpretes una declaración de verdad, una vez te vi dudar, caer en silencio y no decir lo que tus ojos hacían; perdiste el momento, ya se voló como lo fue la paciencia de aceptar en ese sumiso, inesperado y adrenalínico instante. Las grietas que gritan en el vacío destino, se ven dos veces en la vida, cuando naces y cuando terminas de hacer lo que viniste a decir; pero si te encuentras con otra que el paso no contemplaba, y la dejas pasar; creeme que vivirás lo que queda pensando otra vez en el ¿y si...?
No creo en los arrepentimientos, no creo en las mentiras aunque a veces abusemos de ellas, esconder el intento de fidelidad en una brutalidad tan densa y consecuente. Entiendo de deslices, de impulsos, de arranques geniales y de pausas de locura, pero no me trates de dar engaños, que lastiman aún más que asumir el frío del invierno, y dejan más rastro cual alambre de púas mal cortado. Me gusta pensar que no harás lo que sueño, ya que no lo sabes y mucho menos se te ocurriría sumir agresividad en lo sutil de los encuentros, es que no sabría levantarme cada día con otras descepciones; hasta ahora obviarlas, como a mis dilemas, me ha resultado bastante bien, óptimo y eficiente.
En una ocasión quise creerle al azar, mientras me autoconvencía ilógicamente comprendí lo perdida que estaba mi proposición; no vale la pena confiar de la manera que quise. No sé si pueda cambiarlo, irreversible, pero al parecer en el universo no hay materia dispuesta para arreglar errores como yo. No aprendí a esperar, no supe como comandar aquello que me decía estaba incorrecto... es que me dejo llevar, me prohibo sentir, permito que pasen cosas para no creerme inerte, vegetal.
Si hay algo que debe aceptarse, es la culpa. Lo que ha pasado, a parte de ser enjambres cósmicos con influencias alienígenas, no es más que el reflejo de lo que no debe ser; nunca fui ni pretendo ser perfecta, prefiero quedarme en el propio desequilibrio y desgaste desenfrenado; en algún momento tendrá que parar.
Es que la angustia respira por sí misma, la nostalgia sabe cuantos pasos caminar para dar en el punto de encuentro más correcto; y la ansiedad entiende desde sus inicios que maneja completamente las caricias y los más falsos abrazos, como también todo lo que expresas al terminar el día.
1 comentarios:
El miedo nos paralisa, prefiero no sentirlo, no creer en él. Creer más bien en lo loca que puede ser la vida, en su caos y en su orden y en el balance que pocas veces logramos.
Pero la vida es vida, no se cuantas veces iré a decirlo y gritarlo...
Aveces duele, aveces mata, aveces da risa, aveces logras sentirte feliz. Pero eso significa estar vivendo y mientras así sea, no habrán árboles en otoño que aguanten el peso de la historia. de caidas, SI, pero también de logros y de ilusiones que se convirtieron en realidades.
Todo va a estar bien.
(A ti y a mi nos hace falta dormir)
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