3.12.08

Dolores de cabeza.


Dicen que todo cae por su propio peso... ¿Lo hacen también las inconsciencias?
Cúmulos. Una lata, para qué estamos con rodeos.
"Al final es romper esquemas, generar unión de lo inconexo y darle una especie de sentido" ¿Y si las esencias no tienen sentido?
Criticar lo criticable y obviar lo medido.
Es fácil, fome, monótono. De un punto a otro ya no es; nunca lo será.
Así, observar con un poco más de cuidado esas sutilezas que importan un huevo a los ojos de otra percepción; derrepente me quedé con las opiniones en la mano y un juicio volátil ciego de coherencias.
No he preguntado, quizás sí lo hice y no me di cuenta; probablemente incluso me di la respuesta y no quise aceptarla; todo por esperar la perfección implícita del momento, que no se proyecte, que sea. Las proyecciones son mentiras, invenciones del día para creer que las 24 horas que siguen serán distintas. Vacío.

Salvar, esperar ser ¿Quién no? Estaríamos llenos de filas mesuradas y relojes asincrónicos. Tensiones de un estático que solo ve la rapidez con que todo está decantando, otorgan estabilidad a lo que podría convenir en un futuro incompleto, confían. Pero, cuando todo comienza a tomar rumbos contradictorios, miradas repulsivas y conceptos vagos que te dan ganas de mandarlo todo a la mierda; cuando ese entorno que se veía tan acogedor se vuelve habitualmente destructivo y algo dañino, es el momento fragmentado en donde empiezan a compactar las ideas y comprimir las abusadas neuronas.
Interpretaciones incorrectas, subjetivas como todas, no correspondientes ni correspondidas, deambulación callejera de espectativas perdidas en un porqué y escondidas bajo tierra por tanto elevarlas.
A estas alturas no sé si es temor, desentendimiento, aberración, intención y voluntad, negación o arrogancia. He visto y has analizado que hay puntualidades que descolocan y particularizan cada momento que no se quiere saber recordado, pero entonces ese respaldo que se veía tan fortificado comenzó a mostrar intereses divergentes, aspiraciones distintas y, para qué negarlo, concepciones no recíprocas del entendimiento sin razón.

"Las palabras se saben abundantes en el mar de planes que nos sabemos presentes, una sílaba no va a cambiar el hecho pero sí el concepto... Al final, hablar se vuelve fácil con un poco de noción y se digna a fusilar en el momento de ser escuchado"

1 comentarios:

Niko dijo...

Nada se da por cierto, y nunca por terminado, menos algo especulado, porque eso es lo unico que en realidad limita lo que sucede. Al miedo hay que meterlo adentro de un saco y tirarlo a un rio, y luego sacudirse las palmas de las manos en señal de satisfaccion, ¡Si señor!

Hasta que aparezcamos, nos vemos piriguina =)

Y suerte (innecesariamente deseada, lo sé)