Hay cosas que cambian y otras que no, definitivamente soy una proporción inconstante de las dos. No sé cómo ni desde cuándo que puedo ser y no ser, estar y no hacerlo, tanto así como asegurar mis desapariciones. Entiendo que hay muchas circunstancias que han facultado las mil y una fallas que puedo ofrecerle a ese hermano con el que nunca pude ponerme de acuerdo para decirle que existiera, y a mis ojos se hace preciosa la asquerosidad que es capaz de enfrentar un clima hostil con esta rota cubierta.
Iconsecuente, no sé ponerme de acuerdo ni decir las cosas; creo que me empezó a usar neuronas todo esto cuando vi que estaba haciendo algo que no correspondía a lo que había divulgado momentos anteriores. Ya no me queda más que mirar, contemplar muy desde afuera, porque para contar una historia nueva, pasa lo de siempre: Salgo corriendo, y me desentiendo de mi misma (redundante y todo) con esa visión de que se hace todo de nuevo, de que se puede obviar y continuar.
Decir que me cansé es fácil, que he perdido momentos preciosos en algo que se rompió, inevitable. De una u otra manera, se diga o se omita, hay cosas que siguen donde no tienen que estar, premisas que no se establecieron y dilemas que no se vivieron. Es que al parecer la suerte no está y nunca estuvo de mi lado, me suena a narraciones clásicas que se aburren de repetir una y otra vez en el rayado vinilo lo de ocasiones anteriores; por una vez quise que los ciclos fueran capaces de romperse, vi encajes que no son en donde menos tenía que buscarlos. Para recordarle a las esencias eso que se asume apenas se entiende que nació.
No se entrega lo que se pierde, se llenan espacios con esperas infinitas, se concretan predicciones con el vacío innegable de las descepciones propias; uno nunca espera reaccionar de la forma en que lo hace... o al menos eso cree. Las mezclas no dan otro resultado que angustiosos pasos entre lo cierto y lo incorrecto; creo que hoy tengo ganas de dormir pero de no pensar, y como escuché hace unas horas: Se ve nublado parcial.
Que los acompañe un buen lapso de sol y esa actividad de vago que interfiere un poco en vendidas ventas.