24.11.08

Eso que hace Radiohead

Hay cosas que cambian y otras que no, definitivamente soy una proporción inconstante de las dos. No sé cómo ni desde cuándo que puedo ser y no ser, estar y no hacerlo, tanto así como asegurar mis desapariciones. Entiendo que hay muchas circunstancias que han facultado las mil y una fallas que puedo ofrecerle a ese hermano con el que nunca pude ponerme de acuerdo para decirle que existiera, y a mis ojos se hace preciosa la asquerosidad que es capaz de enfrentar un clima hostil con esta rota cubierta.

Iconsecuente, no sé ponerme de acuerdo ni decir las cosas; creo que me empezó a usar neuronas todo esto cuando vi que estaba haciendo algo que no correspondía a lo que había divulgado momentos anteriores. Ya no me queda más que mirar, contemplar muy desde afuera, porque para contar una historia nueva, pasa lo de siempre: Salgo corriendo, y me desentiendo de mi misma (redundante y todo) con esa visión de que se hace todo de nuevo, de que se puede obviar y continuar.

Decir que me cansé es fácil, que he perdido momentos preciosos en algo que se rompió, inevitable. De una u otra manera, se diga o se omita, hay cosas que siguen donde no tienen que estar, premisas que no se establecieron y dilemas que no se vivieron. Es que al parecer la suerte no está y nunca estuvo de mi lado, me suena a narraciones clásicas que se aburren de repetir una y otra vez en el rayado vinilo lo de ocasiones anteriores; por una vez quise que los ciclos fueran capaces de romperse, vi encajes que no son en donde menos tenía que buscarlos. Para recordarle a las esencias eso que se asume apenas se entiende que nació. 

No se entrega lo que se pierde, se llenan espacios con esperas infinitas, se concretan predicciones con el vacío innegable de las descepciones propias; uno nunca espera reaccionar de la forma en que lo hace... o al menos eso cree. Las mezclas no dan otro resultado que angustiosos pasos entre lo cierto y lo incorrecto; creo que hoy tengo ganas de dormir pero de no pensar, y como escuché hace unas horas: Se ve nublado parcial. 
Que los acompañe un buen lapso de sol y esa actividad de vago que interfiere un poco en vendidas ventas.

20.11.08

Huiros de oregano

Ausencia

si, y mucha.... no se aún de que...

Es cuando ese pasado "quizás" vuelve a retumbarme en los oídos... cuando el cansancio neto me hace pensar dos veces antes de estirar el dedo a ese boton que deberia tildar el resto de mis pensamientos... si, ahí es cuando vuelve a aparecer y a hacerse notar, con tanto enfasis como en el comienzo.

Dias comunes y corrientes, en los que la "maestramente llamada" "sobrempepá" te hace analizar mas cosas de las que frecuentas... cuando te das cuenta que 1 hora echado en un alergico pasto te hizo entender mas cosas de las que trataste de entender en tantos años y que "quizas" esto está recien comenzando...

Volveria a pedir opinion a la mirada ausente e inerte de mi compañero, pero creo que no va a ser necesario.

Si, meses de ausencia, años de ausencia... una vida de ausencias... y... terminó? lo encontré... y no lo esperaba. razones.... respuestas y hechos que aparecieron como por osmosis han ido completando ciertas piezas de este interminable puzzle al que mientras mas enfasis pongo en armas... mas se desarma y mientras mas me desentiendo, se arma... no se que me ha llevado a encontrar tantas respuestas en un plazo tan corto... pero si lo ven... mandenle un ¿por que? ...
No me interesa la respuesta en todo caso... no tenia intenciones de encontrar solucion a todo lo que se ha solucionado... y asi como dije... mientras menos intenciones tuve... mas logre solucionar...
Solucionar, solucionado, solucion... otra vez mintiendome solo, ¿que acaso hay algo solucionado?

Nada.

Ahí esta todo, que como por arte de magia desaparecio en el instante que puse enfasis y descubri que algo se habia "armado"

"quizas" como muchas veces dicen ciertas entidades, la incertidumbre sea el camino definitivo.... y si no lo es? Al carajo...

Ausencia...

si, y mucha... y ya sé de que


[N.D - Pista 07]

7.11.08

Voy sola.

Eufórico.

Perdido en las masas, eran miradas que se estimaban encontrar pero que había algo que las dejaba fuera.

Es como cuando uno pretende convencerse de que la realidad no es efectivamente la contemplada, sino que es una que aparenta ser etérea y algo más fragmentada. Resulta que al final no es ninguna de las dos, sí, ese "te vengo a vender un argumento implícito" no encontró comprador esta vez.

Eran descondensadas marañas de ideas en un mar sin punto de fijación, varias veces vi el mismo resplandor en varios de ellos que no hicieron otra cosa que ignorarlo y apagarlo. Así, al día de hoy se le ocurrió despertar nublado, en una de esas andaba triste y ebrio como el vagabundo que me topé en la micro de vuelta... O quizás solo quería darle ese toque gris que últimamente están logrando mis semanas, días y a veces instancias que prefiero no recordar.

Me amenazó, terminó por acompañarme a todos lados, y por mucho que me hartara de su compañía no me la podía sacar de encima... Sí, esa que quería que por lo menos una vez se quedara afuera y me dejara dormir tranquila acabó por arrebatarme hasta el último escondite en donde el nudo en la garganta no me podía atacar. Pero, una vez adentro supe que tenía que aprender ¿Qué? todavía no lo sé, pero tiene que ver con eso que muchos no entienden.

Hubo conflictos en los que me dejé vencer, en los que me resigné a entender que no eran mi campo de pelea, que no tenía con qué competir contra eso. Vi y con eso me bastó para acatar que no me quedaba otra opción que empezar el camino en el sentido opuesto, como termino por hacerlo siempre para salir de la vía; porque fuera de que no hay porqué, no tengo razones que convenzan a esa concreta mentalidad que quiso imponer el silencio. Me volví ausente en mi presencia incompleta, caí en los mismos desniveles que solía hacerlo antes sin darme cuenta.

Para no desviar este tema que no tiene sentido, acabo por declarar que este no es ni mi año ni mi mes (varios); que todo lo escrito circunstancialmente no refleja otra cosa que no sea un caos interceptado por destellos inminentes y algo inesperados, que mi brazo refleja lo que el "destino" no pudo quebrar, que su presencia se debe elementalmente a la incomprensión que se quiso vender en una entrada de cancha general; cosas como la exposición y solución de un "mi contra mi" me hizo recordar lo poco adhesiva que soy a la realidad estática a la que me creía posible de acostumbrar; que expresar eso que años puede llevar guardado e incluso no tener palabras no me funciona mucho si escucha quien no entiende de mentalidades ajenas y, abarcando un poco más, no es algo que me compete hacer, que no se puede aliñar el tomate para que tenga sabor a lechuga y mucho menos pretender que el chicle de menta tenga gusto al de sandía.

No sé cómo llegué, pero estoy conciente de que todavía no lo hago. Es decir, estoy pero no, al final es más simple y poco ambigüo tomar un poco de gusto frenético por lo querido y perderse en esas masas que no entienden que a veces las razones no son necesarias (personalmente no me gusta buscarlas ni encontrarme con ellas). No es que esté tipeando porque se me dio la gana hecharle la culpa a las condiciones oscilantes que me rodean ni a las apariencias que no sé ciertas; más bien me culpo por empezar a cuestionar asuntos que no deberían interesarme, y por darme vueltas en temas que no tienen mayor discusión...
Pero qué va, no se puede predecir lo que siente el ser humano por estar vivo un día indeciso.


[Gracias Mars volta - R.E.M]